2011/09/10

Servicio de Alerta de Turno para Farmacia en Salud Pública


Ir a retirar medicamentos a la farmacia de un hospital público los días de semana generalmente significa clavarse toda una mañana en el hall del mismo esperando que finalmente el cartel luminoso sobre la ventanilla de atención marque el número que nos dió la persona que los entrega.

Por suerte ahora uno puede sentarse donde quiera o pararse de a ratos, incluso salir fuera a tomar un poco de aire si es que los números están muy lentos. No hace muchos años era peor porque no había cartel luminoso y entonces todos estaban obligados a hacer una larga cola y permanecer en ella todo ese tiempo de espera. La espalda baja comenzaba a doler a la media hora...

Así y todo, ahora no se puede estar seguro calculando a ojo cuánto demorará la atención en llegar a nuestro número, por lo que si salimos del hospital más vale no entusiasmarnos dando vueltas por ahí porque cuando regresemos puede ser que ya haya pasado nuestro turno. Aunque a veces la espera se pueda calcular con una seguridad de varias horas, nunca se sabe con certeza.

Toda esta incertidumbre y tiempo improductivo podría evitarse de varias maneras:

A) El hospital podría tener un modesto sitio web compatible con dispositivos móbiles cuya página principal tenga un indicador en tiempo real del número de atención en la farmacia.

B) El hospital podría brindar un servicio de alerta por SMS del número de atención. Por ejemplo, enviando un SMS al 522 + "número-de-documento" + "numero-del-hospital-de-tres-dígitos" + "su-número-de-atención", usted recibirá por SMS una alerta cuando falten 20 números para su número de ticket. Si el número de documento que ingresó concuerda con un usuario de Salud Pública, el servicio es sin cargo; de lo contrario, la companía de teléfono le cobrará por ambos SMS enviados y recibidos. Desde ya que todo este servicio podría estar automatizado y centralizado para todos los hospitales públicos del país, abaratando los costos de su implementación y funcionamiento.

C) A falta de lo anterior, un emprendedor local con buenas relaciones con los jerarcas del hospital en cuestión podría instalar frente a la farmacia una cámara web que capte regularmente el cartel que indica el número de atención y publique la imagen con la hora en que se registró en un sitio web armado por el empresario, quien podría monetizar dicho emprendimiento mostrando publicidad en dicha página.

D) A falta de jerarcas que puedan dar una mano, un emprendedor con nada que perder podría publicitar su servicio de alerta por SMS personalmente en el hall del hospital, mediante un modesto cartel que llevaría colgado o dejaría colgando sobre sus rodillas cuando se siente en un lugar visible para descansar, mientras vigila la cartelera para alertar prontamente a todo aquel que le haya pagado $10 por el servicio.