2009/03/10

Novias

Si tuviera tiempo para visitar a mi primo Omar en el oasis de Shalim-Pak y disfrutar de su famoso té de menta en las frias noches del desierto, o de visitar al tio Henry en la estación experimental 56 en el polo sur, seguramente encargaría una computadora portatil resistente como la Dell Latitude E6400 XFR. Más vale que preferiría pagarle un viajecito a mi amigo Enrique para que me la traiga de costado a que alimentar la panza de rentas generales.

Pero por suerte, mi mansión en Artificial Island es tán cómoda tan bien equipada que salgo lo mínimo indispensable. Por lo tanto, una más delicada aunque igualmente elegante Thinkpad X300 sería la compañera ideal. Y digo sería, porque, aunque sería sólo cuestión de pedirsela a Sonia, reconozco que aún tengo que sacarle más jugo a mi actual compañera, la R61. O sea, tengo que hacer mérito; quiero que Sonia esté orgullosa de mi.