2007/12/12

U Ring My Balls!

Estábamos en medio de una reunión de seguridad en plena madrugada en la aduana de Salto. Alguno todavía tanteaba dónde mejor colocar en la cartelera la leyenda "Salto". Para que quede mejor centrada yo me levanté y le sugerí que agregara los dos puntos al principio, así quedaría más centrado, tipo " :: SALTO :: ".

Me acerqué hacia la explanada para tomar un poco de aire fresco y a mi lado estaba la señorita Lee. Con ella tuve un breve intercambio sobre las ventajas de operar a estas tempranas horas, lo que ella reconoció con sus habituales gestos minimalistas. Tomé su mano como si se tratara de un delicado pajarito y unimos nuestros labios en un beso íntimo, pero seco.

Para expresarle mejor lo que sentía por ella, sin interrumpir el beso ni soltarnos de la mano, decidí escanear la cima de su labio inferior con la punta de mi lengua. ¡Descubrí con asombro que cada húmedo milímetro que de él recorría sentía como una "resonancia" en mi testículo izquierdo, como si éste fuera un diapasón afinado a la frecuencia de sus labios, por lo que tuve que ir despacio para no chocar de frente con esa placentera sensación límite!

Ella también parecía disfrutar mucho ese escaneo porque aunque inmóvil, gemía tras cada leve sensación, o sería que eso lograba transmitirme por telepatía, porque mi visión periférica no notó que alguien de los presentes voltee para llamarnos la atención.