2007/03/14

Windows Dreamscene, The New Pollutant

He estado usando Windows Dreamscene y Deskscape por un par de días y me he convencido de que no vale la pena gastar permanentemente 30 por ciento o más de los clicos de mi procesador, un AMD Athlon 64 3800 X2 sólo para ojear de vez en cuando unas olas o haces de luz moviendose en mi escritorio.

Seguramente, cuando los drivers para Vista de mi tarjeta Nvidia tengan soporte completo de acelearación de video por hardware, el procesador se verá librado de esa carga que le produce el escritorio dinámico, pero igualmente será entonces la tarjeta de video la que estará gastando ese plus extra de energía en algo tan banal como un poco de movimiento en el escritorio.

Justo cuando el petroleo se agota y su precio trepa aceleradamente, llega este chiche que lo único que hace es gastar más recursos no renovables sin ofrecernos ningún beneficio práctico.

En síntesis, Windows Dreamscene es algo que mejor reservar para activarlo cuando querramos impresionar a los amigos, nada más que eso. Se podría decir que se trata de uno de los espejitos de colores más inútiles de los que ofrece la versión Ultimate de Windows Vista, pero bueno, bienvenido sea cuando el monto de la factura de la luz no nos preocupe.