2006/01/16

XP Descongelado

Me pasé dos días intentando que una instalación de Microsoft Windows XP Professional no se congele cada vez que la pantalla marcaba 34 minutos para finalizar, hasta que finalmente encontré la causa de la traba y pude completar el proceso.

Todo comenzó cuando quise correr Windows 98 SE y sólo obtuve por respuseta una pantalla de línea de comando informando que faltaba el command.com. No se me ocurrió cuál podía ser la causa de esto así que coloqué el cd de Windows 98 y empesé a reinstalarlo, con la esperanza de que reconociera la instalación anterior y se limitara a rehabilitar el sistema.

Cuando llegó el punto en que el instalador me pidió el número de serie, entonces me dí cuenta que éste no estaba inscripto en la caja del disco ni en el disco mismo, y por lo tanto tendría que ingresar a Windows XP para recuperarlo de mi programa archivador de claves.

Al seleccionar Windows XP en el administrador de arranque me apareció la pantalla de inicio de Windows 98. Entonces me di cuenta que el instalador de éste último no había reconocido la partición donde estaba la instalación anterior sino que intentaba instalarse en la partición de Windows XP. ¿Por qué? Me di cuenta de la causa tras pensar unos segundos: Windows 98 siempre se instalará en la partición booteable del sistema. Al ingresar a Linux y correr cfdisk, pude ver que la etiqueta de booteable la tenía puesta la partición de Windows XP, por eso Windows 98 pasó por alto la partición primaria adecuada.

Entonces ya sabía que para instalar Windows 98 tendría que etiquetar su partición como booteable, pero primero tenía que recuperar mi instalación de Windows XP para poder tener acceso a la clave del instalador de Windows 98. Allí es dónde empezó la verdadera tortura; ordené al instalador de Windows XP que recuperara la instalación anterior pero el proceso se trababa durante la fase de instalación de dispositivos, a los pocos segundos de que la pantalla parpadeara y cuando se leía que faltaban 34 minutos para finalizar.

El primer sospechoso en mi lista fue el disco de instalación de XP, que tenía varias imperfecciones pequeñas en su capa de plástico. Anteriormente había guardado una imagen del disco así que quemé la imagen en un cd regrabable desde Windows 98 --al que ya había rehabilitado con éxito gracias a que encontré otra copia del cd de instalación con su número de serie inscripto. Pero el error volvió a ocurrir una y otra vez, a pesar de que el disco regrabable tenía una superficie totalmente sana.

El segundo sospechoso fue el módulo de memoria RAM DIMM genérica de 256 MB junto con los cache internos del procesador y de la placa madre. Bajé el testeador de memoria memtest86, lo ejecuté desde un diskette de arranque y lo dejé corriendo durante la noche. A la mañana siguiente, tras seis pasos de pruebas, el programa no había encontrado ni una falla en el módulo ni se había trabado por fallas en algún cache. ¡Qué alivio!

Mi tercer sospechoso fue la placa de video, visto que el instalador siempre se congelaba segundos despues de parpadear, como si luego de intentar reconocer el adaptador de video encontrara un fallo en él. Probé continuar la instalación remplazando la placa de video por la anterior, que aún no he vendido, pero el instalador volvió a congelarse.

A continuación, siguiendo la pista de que el error ocurría durante la fase de instalación de dispositivos, probé continuarla con el modem y la placa de audio desconectados, sin suerte.

Finalmente, lo único que me quedaba por hacer era sospechar de la lectora de dvd, que luego de vender mi disco rígido secundario de 17 gigas hace unos días, había quedado como única usuaria del segundo puerto IDE, conectada al extremo del cable. La desconecté y reanudé la instalación, manteniendo el disco de XP en la grabadora de dvd, conectada como esclava del primer puerto IDE. A partir de encontes todo funcionó sin contratiempos y pude completar mi instalación con alegría.

La causa más probable de que la lectora de dvd haya causado el cuelgue del instalador de XP talvez sea que la mantuve como esclava, en el conector donde debería ir el maestro ya ausente. Pero ahora creo que para jugar seguro, lo más aconsejable al usar un instalador de sistema operativo es desconectar todos los componentes que no sean esenciales al proceso de instalación inicial, y luego de completado éste ir conectándolos a medida que logramos que el sistema los reconozca.