2005/12/21

Lector Personal Digital

OK, teniendo el dinero, ya podemos comprar por ahí reproductores de mp3 portátiles con pantalla color para ver fotos, vídeos e incluso leer texto si tenemos vista suficiente como para enfocar por largo tiempo letras pequeñas en la pequeña pantalla, pero qué tal si vamos un poco más allá y lanzamos al mercado un completo reproductor al que agregaremos una función que identificaremos con las siglas PDR (Personal Digital Reader) que incorpore tecnología TTS (Text-To-Speach), como la que usa el programa ReadPlease, la cual nos permita ir mirando el paisaje por la ventana del colectivo, tren bala o avión, mientras escuchamos una voz casi humana leer nuestra novela de ciencia ficción favorita, o las últimas noticias que nuestro programa de sindicación bajó y envió al reproductor mientras dormíamos. Esto es técnicamente posible, ya que más poder de procesamiento se necesita para reproducir ideo que para transformar texto en discurso, y con el ínfimo espacio que ocupan los archivos de texto, podríamos tener una biblioteca entera a nuestra disposición en la memoria del reproductor.

Qué le parece acostarse en invierno e ir cayendo dormido mientras su PDR le deleita con algún cuento de hadas, como lo hacía su madre. ¡Incluso si la tecnología se especializa más, podríamos personalizar la voz sintética para que realmente suene como su madre, o si lo que queremos es escuchar un cuento erótico, configurar el lector para que se oiga como nuestra actriz porno favorita, la morocha Chloe Nicole, en mi caso! Hasta podría comprar por Internet voces especiales para el PDR, por ejemplo, la de Chloe Nicole con jadeos y orgasmos pregrabados, junto con textos eróticos formateados con un lenguaje basado en XML, que permita indicar al reproductor cuándo y cómo tiene que reproducir esos dulces sonidos que no se pueden traducir con palabras.

Como ya lo permite el ReadPlease, podríamos leer texto en varios idiomas, algo muy útil por ejemplo para perfeccionar nuestro entendimiento oral de un idioma, sin necesidad de sintonizar la desviada CNN o ver series gringas, o incluso para practicar dictados o perfeccionar nuestra rapidez mecanográfica.

Para no desaprovechar la pantallita color y de paso, transformarla en otra fuente de ingresos para nuestra corporación, podríamos vender un programa para el PDR que nos permita elegir una entre distintas caras, sea de hombre o mujer, famos@ o no, para que aparezca en la pantalla, con sus labios sincronizados al texto que se va reproduciendo. Esto también sería fácil de implementar ya que la tecnología de sincronización de labios basada en texto existe hace años aunque no se ha hecho popular aún. Si quiere más opciones, seguramente querrá comprar el kit de sincronización completo, que traerá un programa para su PC de escritorio, desde dónde podrá modificar el aspecto del rostro de su lectora favorita, cambiarle el corte de cabello, el peinado, teñirle el pelo o maquillarla como para una fiesta o probar qué tal queda con anteojos de diferentes estilos.

Hasta podríamos incorporar al PDR tecnología de seguimiento que ya usan algunas cámaras web, lo que permitiría que su lector virtual lo siga con sus ojos cuando usted desvíe su torso del frente del PDR.

Los que gusten del género teatral, tampoco quedarán sin servir, ya que perfectamente el reproductor podría reproducir cada personaje con una voz distinta. Claro, si la obra que quiere reproducir tiene más personajes que voces trae su reproductor, le venderemos con gusto una actualización con más de donde elegir.

El desafío técnico más grande sería lograr que nuestro lector personal lea poesía, con la sutileza y sentimiento que un actor dramático sabe hacerlo. Quién dice que el genero poético, tan olvidado y poco importante comercialmente en estos tiempos, podamos hacerlo resurgir como moda y transformarlo en una importante fuente de ingresos, mediante la venta de voces digitales especialmente entrenadas para su lectura. Como primera medida nos enfocaríamos en lograr excelentes voces masculinas, que logren tocar el corazón de nuestra clientela femenina.

También tendremos un PDR especial para los que además de leer literatura, tienen vocación por escribir literatura, o por qué no, para aquellas personas que les gusta compartir sus experiencias diarias en bitácoras pero odian el filtro técnico que les impone tener que usar un teclado. Para ellos, nuestro PDR con reconocimiento del habla continua será un sueño hecho realidad, y como el modelo de luxe incorporará tecnología Wi-Fi, podrán publicar su texto en su bitácora, o enviarlo por correo electrónico, apenas lo hayan terminado de dictar.

Como ven señores, les hemos presentado un montón de ideas que nos permitirán crear y liderar nuevos nichos de mercado, tanto masivos como de alta gama, con lo que su inversión en nuestra corporación dará con toda seguridad jugosos dividendos.