2005/12/22

I13s 2005

Estas son las noticias y sucesos internacionales para mi más importantes o destacados del 2005.

Tsunami en el sudeste asiático provoca centena de miles de muertos, desaparecidos y millones de personas en la ruina o sin hogar. Los países más desarrolados muestran la hilacha al prometer inicialmente una ayuda financiera irrisoria, tan es así que Koffi Anan los retó publicamente por tacaños. Se escribe por ahí que la activación de las fallas submarinas que provocaron el maremoto fue favorecida por recientes pruebas nucleares submarinas secretas, acusación que no reconocida ni desmentida por los países presuntamente responsables.

Una seguidilla de huracanes en el Golfo de México inundaron los estados más pobres del sur de Estados Unidos, donde habitan principalmente negros, y dañaron la infraestructura petrolera de la zona, convirtiendose en la excusa perfecta para seguir aumentando el precio del oro negro. Los científicos habían alertado con año de anticipación la necesidad de proteger a las principales ciudades del sur contra la enorme inundación que provocó la tormenta, pero los que mandan prefirieron que la naturaleza haga el trabajo sucio de matar unos cuantos negros y dejarlos sin casa para poder realocarlos fuera de las ciudades, que se proyecta reconstruirlas a todo lujo, para el disfrute de los blancos.

Estados Unidos finalmente reconoce que su ocupación de Irak continuará por tiempo indefinido, hasta que la democracia artificial por ellos importada pueda defenderse sola. ¿De quién? Mientras tanto, para aplacar las protestas de las mamis gringas, siguen invirtiendo millones de dólares para lograr tecnologías que minimisen los daños de los ataques suicidas, o directamente suplanten soldados por robots asesinos.

Los gringos no pudieron ocultar que como parte de su lucha internacional contra el terrorismo, mantienen centros de detención secretos que se concentran principalmente en el patio trasero de Europa. Ellos dicen que estos centros, que basicamente se usan para sacar información a los reclusos mediante malos tratos físicos que no dejan secuelas (técnica que los gringos se resisten a calificar como tortura), tienen la autorización y apoyo de los países anfitriones, que optan por subirse al carro de la cruzada del Tío Sam, seguramente con la esperanza de llegar a tener computadoras más baratas y un MacDoland's siempre a mano.